Qué hacemos

ProEmpleo habilita a las personas para obtener una vida productiva y una fuente de sustento digna, tanto para ellas como para sus familias y comunidades. Las impulsa para transformar su vida, recobrando su independencia y el respeto por sí mismas. 

 

  • ProEmpleo incuba y desarrolla microempresas con potencial de crecimiento, las cuales generan riqueza que impacta directamente en la productividad empresarial y en la competitividad, afectando positivamente el desarrollo económico de México.
  • Las microempresas atendidas en ProEmpleo son una fuente sostenible de empleos.
  • ProEmpleo difunde entre sus emprendedores y empresarios una cultura empresarial responsable, por lo que muchos de ellos realizan actividades que benefician a sus comunidades, tales como desarrollo de comunidades rurales donde tienen proveedores, cuidado del medio ambiente (reciclaje), apoyo a personas mayores o gente discapacitada, donación de becas para estudiantes, combate a la desnutrición infantil y promoción del arte y la cultura.
  • ProEmpleo concientiza a los empresarios de las ventajas y oportunidades de la formalidad, por lo que se convierte en un canal de lucha contra la corrupción y la piratería.
  • La capacitación empresarial en las zonas urbanas y suburbanas favorece el enriquecimiento del capital humano tan indispensable para que México transite hacia una economía basada en el conocimiento. En el caso de las comunidades rurales, ProEmpleo es una alternativa para reducir la migración, que propicia desintegración familiar, a través del emprendimiento de actividades productivas (aprovechando las remesas de los familiares que ya están en el extranjero).
  • Entre su población de emprendedores jóvenes, ProEmpleo se convierte en una fuente de motivación y esperanza para el futuro de México. Los jóvenes asumen el reto de hacer empresa, en lugar de conducir sus vidas a las promesas falsas y de corto plazo de la delincuencia o el narcotráfico.
  • ProEmpleo no solo gradúa empresarios sino también buenos ciudadanos, que perciben en la empresa su manera de cambiar a México. Esto es consecuencia del acompañamiento individual que se tiene con los emprendedores, trabajando con ellos su autoestima y amor propio, sus frustraciones y miedos, de tal manera que, a partir del fracaso, aprenden a valorar su rol dentro de su familia y comunidad.